Bartimeo


 
Mateo 20:29–34Marcos 10:46–52Lucas 18:35–43
29Al salir ellos de Jericó, le seguía una gran multitud.
30Y dos ciegos que estaban sentados junto al camino, cuando oyeron que Jesús pasaba, clamaron, diciendo: ¡Señor, Hijo de David, ten misericordia de nosotros!
31Y la gente les reprendió para que callasen; pero ellos clamaban más, diciendo: ¡Señor, Hijo de David, ten misericordia de nosotros!
32Y deteniéndose Jesús, los llamó, y les dijo: ¿Qué queréis que os haga?
33Ellos le dijeron: Señor, que sean abiertos nuestros ojos.
34Entonces Jesús, compadecido, les tocó los ojos, y en seguida recibieron la vista; y le siguieron.
46Entonces vinieron a Jericó; y al salir de Jericó él y sus discípulos y una gran multitud, Bartimeo el ciego, hijo de Timeo, estaba sentado junto al camino mendigando.
47Y oyendo que era Jesús nazareno, comenzó a dar voces y a decir: ¡Jesús, Hijo de David, ten misericordia de !
48Y muchos le reprendían para que callase, pero él clamaba mucho más: ¡Hijo de David, ten misericordia de !
49Entonces Jesús, deteniéndose, mandó llamarle; y llamaron al ciego, diciéndole: Ten confianza; levántate, te llama.
50El entonces, arrojando su capa, se levantó y vino a Jesús.
51Respondiendo Jesús, le dijo: ¿Qué quieres que te haga? Y el ciego le dijo: Maestro, que recobre la vista.
52Y Jesús le dijo: Vete, tu fe te ha salvado. Y en seguida recobró la vista, y seguía a Jesús en el camino.
35Aconteció que acercándose Jesús a Jericó, un ciego estaba sentado junto al camino mendigando;
36y al oír a la multitud que pasaba, preguntó qué era aquello.
37Y le dijeron que pasaba Jesús nazareno.
38Entonces dio voces, diciendo: ¡Jesús, Hijo de David, ten misericordia de !
39Y los que iban delante le reprendían para que callase; pero él clamaba mucho más: ¡Hijo de David, ten misericordia de !
40Jesús entonces, deteniéndose, mandó traerle a su presencia; y cuando llegó, le preguntó,
41diciendo: ¿Qué quieres que te haga? Y él dijo: Señor, que reciba la vista.
42Jesús le dijo: Recíbela, tu fe te ha salvado.
43Y luego vio, y le seguía, glorificando a Dios; y todo el pueblo, cuando vio aquello, dio alabanza a Dios.